Saltar al contenido
Plagas y problemas

Podredumbre apical: la mancha negra en el culo del tomate

Un tomate verde con una mancha oscura y hundida en la base no tiene una plaga ni un hongo. Es la podredumbre apical, un trastorno ligado al calcio y, sobre todo, al riego. Las cáscaras de huevo no lo arreglan; regar con regularidad, sí.

Por Pedro Fernández Sánchez Actualizado el 5 min de lectura 7 fuentes citadas

En resumen

  • La podredumbre apical es un trastorno fisiológico, no una enfermedad: no se contagia ni se trata con fungicidas.
  • Se produce cuando no llega suficiente calcio al extremo del fruto en desarrollo. Según Iowa State, los suelos rara vez carecen de calcio: el problema suele ser que la planta no lo transporta.
  • La causa más frecuente es el riego irregular. Regar en profundidad y con un calendario regular, y acolchar, son las medidas clave.
  • Los frutos afectados no se recuperan: retíralos. Los que salgan después pueden crecer sanos si corriges el riego.

La podredumbre apical (en inglés blossom end rot) aparece en el extremo del fruto opuesto al pedúnculo, el que queda donde estaba la flor. Empieza como una mancha pequeña, acuosa y de color claro que crece, se oscurece hasta el marrón o el negro y se hunde con textura de cuero. Afecta sobre todo a tomates, pero también a pimientos, berenjenas, calabacines y sandías.

No es una plaga ni una enfermedad infecciosa. Es un trastorno fisiológico: no se contagia de una planta a otra y los fungicidas no sirven. A veces sobre la mancha crecen mohos, pero llegan después, aprovechando el tejido dañado.

La causa: el calcio no llega al fruto

Las células del fruto necesitan calcio para formar paredes firmes. Cuando falta en el extremo del fruto mientras crece, esas células se colapsan y aparece la mancha.

El matiz importante, que repiten todas las fuentes universitarias: casi nunca falta calcio en el suelo. El servicio de extensión de Iowa State explica que los suelos rara vez son deficientes en calcio y que el problema suele estar en la absorción y el transporte dentro de la planta. El calcio viaja disuelto en el agua que sube por la planta, y va sobre todo hacia las hojas, que transpiran mucho más que los frutos. Si el agua escasea o llega a golpes, los frutos son los primeros en quedarse sin calcio.

Por qué afecta a los primeros frutos

Los primeros tomates de la temporada crecen muy deprisa, a menudo justo cuando llega el primer calor. Por eso la podredumbre apical suele aparecer en los primeros racimos y desaparece en los siguientes cuando el riego se estabiliza.

Qué la favorece

  1. Riego irregular. Es el factor principal según todas las fuentes consultadas: pasar de sustrato seco a empapado. Los Master Gardeners de la Universidad de California (condado de Stanislaus) insisten en regar en profundidad y con un calendario regular.
  2. Macetas pequeñas. Se secan en horas con calor, y los altibajos de humedad son mayores. Mira qué tamaño de maceta necesita cada hortaliza.
  3. Exceso de abono nitrogenado. Michigan State aconseja usar abonos bajos en nitrógeno y abonar según un análisis de suelo. Otras fuentes técnicas relacionan sobre todo el nitrógeno amoniacal con una peor absorción del calcio.
  4. Raíces dañadas o con poco espacio: suelo compactado, encharcamiento, cavar cerca de la planta, nematodos o podredumbres de raíz. El Morton Arboretum incluye estos factores, junto con el exceso y la falta de riego.
  5. Salinidad alta en el sustrato o en el agua de riego, que dificulta la absorción de agua.
  6. Calor y viento secos, que hacen transpirar mucho a las hojas y desvían el agua (y el calcio) hacia ellas.

Cómo evitarla

1. Riego regular y profundo

  • Mantén el sustrato uniformemente húmedo, sin encharcar. Comprueba con el dedo antes de regar.
  • Riega a fondo: en maceta, hasta que salga un poco de agua por el drenaje. En tierra, que el agua llegue a la zona de raíces y no se quede en la superficie.
  • En verano, en maceta, puede hacer falta regar a diario o dos veces al día. Un riego por goteo casero con programador es la forma más fiable de evitar altibajos.

Lo explicamos en detalle en cómo regar el huerto y, si no sabes si te pasas o te quedas corto, en exceso o falta de riego.

2. Acolchado

Iowa State recomienda un acolchado de unos 5–7 cm (paja, restos de poda triturados, hojas secas) alrededor de las plantas para conservar la humedad del suelo y suavizar las variaciones. En maceta, una capa más fina también ayuda.

3. Abona con moderación

Evita los abonos muy ricos en nitrógeno cuando las plantas están floreciendo y cuajando frutos. Mira cómo abonar con abonos orgánicos.

4. Cuida las raíces

  • No caves ni escardes en profundidad junto a las tomateras.
  • Usa un sustrato poroso que no se compacte. Mira el mejor sustrato para maceta.
  • Elige macetas grandes: para tomate de crecimiento indeterminado, cuanto más volumen, más estable es la humedad.

5. ¿Y el calcio?

En huerto en tierra, añadir calcio solo tiene sentido si un análisis de suelo indica que falta o que el pH es muy ácido; en ese caso, la corrección se hace antes de plantar. Lo explicamos en pH del suelo.

En maceta la situación puede ser distinta: Iowa State apunta que algunos sustratos comerciales pueden necesitar un aporte de calcio. Si usas un sustrato sin abono de base o reutilizas sustrato viejo, un abono completo que incluya calcio ayuda. Aun así, sin riego regular el calcio del sustrato no llegará al fruto.

Las cáscaras de huevo en el hoyo de plantación

Es el remedio casero más repetido. Las cáscaras contienen calcio, pero se descomponen muy despacio y no corrigen el problema de fondo, que casi siempre es el riego. Pueden ir al compost; no esperes que eviten la podredumbre apical.

Las pulverizaciones de calcio sobre las hojas

Se venden productos de calcio para pulverizar. Las fuentes no se ponen de acuerdo: algunas los incluyen como apoyo, pero la Universidad Estatal de Dakota del Sur los considera de poco valor porque el calcio se absorbe mal y apenas llega al fruto, y el servicio de Clemson los cita entre los mitos de jardinería. Todas coinciden en que lo más eficaz es mantener una humedad uniforme en el suelo.

Qué hacer con los frutos afectados

  • Retíralos en cuanto veas la mancha: no se van a recuperar y la planta gasta energía en ellos.
  • Se pueden comer si cortas la parte dañada y el resto está sano, sobre todo si los cosechas antes de que aparezca moho.
  • Corrige el riego de inmediato. Los frutos que se formen después suelen salir sanos.

Cómo distinguirla de otros problemas

Lo que ves Qué es probablemente Dónde informarte
Mancha oscura, hundida y seca en la base del fruto Podredumbre apical Este artículo
Grietas circulares o radiales cerca del pedúnculo Agrietado por riego irregular o lluvia tras sequía Cómo regar
Manchas blanquecinas o amarillas, secas, en la cara expuesta al sol Golpe de sol (escaldado) Huerto en balcón con calor
Polvillo blanco en las hojas Oídio Oídio
Hojas punteadas de amarillo con telarañas finas Araña roja Araña roja

Preguntas frecuentes

¿Hay variedades más sensibles?

Sí. Según el servicio de extensión de Purdue, las variedades difieren en su resistencia y los tomates alargados tipo pera o ciruela (los de conserva) son los más propensos, aunque con condiciones desfavorables cualquier variedad puede sufrirla. Si te pasa cada año con tomates de pera, prueba con variedades redondas.

Ya tengo frutos con mancha, ¿se ha estropeado la planta?

No. La planta está sana; el problema es de los frutos que estaban creciendo cuando falló el riego. Retíralos, estabiliza la humedad del sustrato y los siguientes racimos deberían crecer bien.

¿Llueve mucho y aun así aparece?

Puede pasar: un periodo seco seguido de lluvias intensas es exactamente el altibajo que la favorece. El acolchado ayuda a amortiguarlo, y en maceta conviene vaciar el plato tras la lluvia para no encharcar.

Fuentes y referencias

Datos contrastados con estas fuentes. Fecha de la última revisión: 23 de octubre de 2026.

  1. Iowa State University Extension — Blossom end rot (Yard and Garden Encyclopedia)
  2. UC Master Gardeners del condado de Stanislaus — Prevent blossom end rot by watering deeply and regularly
  3. The Morton Arboretum — Blossom end rot
  4. Michigan State University Extension — Blossom-end rot of tomato, pepper and eggplant (PDF)
  5. Purdue University Extension — Blossom-end rot of tomato (BP-13-W)
  6. Clemson Cooperative Extension (HGIC) — Gardening myths: fix blossom end rot with calcium sprays
  7. South Dakota State University Extension — Blossom-end rot of tomatoes and peppers (P-00083)

Escrito por Pedro Fernández Sánchez

Editor de Surco y Maceta. Reúne y contrasta lo que dicen los servicios de extensión agraria, universidades y organismos oficiales sobre cómo cultivar hortalizas en macetas, mesas de cultivo y pequeños huertos.

Cómo verificamos los datos ¿Has visto un error? Avísanos

Las fechas y cantidades son orientativas: dependen de tu clima, tu orientación y tu sustrato. Observa tus plantas y ajusta. Si usas un producto fitosanitario, sigue siempre su etiqueta.

Sigue leyendo